La Sacerdotisa es el número 2. Después del Mago, que actúa y habla, llega ella, que espera y calla. Las dos cartas se entienden mejor juntas: hay cosas que se resuelven haciendo, y otras que se resuelven dejando de empujar.
Qué muestra la carta
Una mujer serena, sentada entre dos columnas, una oscura y una clara. Tiene un rollo cerrado sobre el regazo y una luna a sus pies. Detrás de ella cuelga un velo con granadas, una fruta que por dentro guarda mucho más de lo que se ve por fuera. No muestra lo que hay detrás del velo, y tampoco parece apurada por hacerlo.
Qué propone
Esta carta habla de lo que sabes sin poder explicar cómo lo sabes. Esa incomodidad con alguien que todos elogian. Esa decisión que en el papel está perfecta y que igual no te termina de cerrar. No dice que la intuición siempre acierte, porque a veces lo que llamamos intuición es un miedo viejo con otro nombre. Dice que merece que la escuches antes de descartarla.
Las dos columnas recuerdan que casi nada es solo blanco o negro, y que ella se sienta justo en el medio. Es una buena carta para esos días en que te piden una respuesta ya y todavía no la tienes. "Todavía no lo sé" también es una respuesta.
Su sombra es quedarse del lado de adentro para siempre: guardar tanto, callar tanto, que nadie termine de conocerte.
En los vínculos
Puede señalar algo que ya percibes y no quieres mirar, o un silencio que necesitan dos personas. También invita a preguntarte qué estás guardando porque te cuida, y qué estás guardando solo porque te da miedo decirlo.
Una pregunta para hoy
Si nadie te pidiera explicaciones, ¿qué dirías que ya sabes sobre lo que te tiene dando vueltas?