En el posteo anterior dimos comienzo a los rituales de limpieza del hogar para recibir el año nuevo. Esta es época de balances, de renovar energías, proyectar con el corazón una vida feliz, abundante de amor, salud y trabajo; eso decía mi abuela, mientras preparaba unos hermosos centros de mesa adornados con panes, espigas de trigo, semillas, frutas y otros elementos que encontrábamos en el campo, lugar en el que vivía y donde encontraba sustento.
Aun puedo revivir esos momentos, mi nariz apoyada en la mesa observando y escuchando todo, ¿“Y las moneditas abuela”? Así llamaba yo al dinero… La abuela me respondía “lo importante es el amor, la familia y la salud, el dinero viene solo, trabajando mucho para tener… fíjate… tenemos de todo, pero hay que sacrificarse. Las moneditas no son fáciles de conseguir para algunos, es el destino y tenemos que trabajar muy duro. Yo me la quedaba mirando, esos instantes eran nuestros, me contaba historias de su vida, me enseñaba sobre plantas e infusiones para sanar males… Yo era feliz.
Pero la vida de la abuela no siempre era ese hermoso momento de preparar los adornos conmigo, ella se levantaba muy temprano y comenzaba con sus tareas, ordeñar las vacas, lavar ropa, darle de comer a los animales, regar y sembrar, sacar agua del pozo, preparar los alimentos…. Uff todo el día y todos los días. Yo la miraba, ella iba siempre rezando en voz baja, yo la miraba y la abuela estaba cansada, yo la miraba y la abuela no se quejaba, seguía y seguía porque creía que ese era su destino… Hoy después de muchos años te honro abuela y te agradezco todo el amor y las enseñanzas, pero yo no estoy destinada sino programada por creencias como las que aprendí de vos y de las cuales no reniego sino que agradezco y aprendo de ellas.
¿Te has preguntado cuál es tu creencia sobre el dinero? ¿Por qué algunos tienen mucho y otros tan poco? ¿Piensas que es bueno o malo? ¿Qué pasa con tu trabajo, cómo te encuentras en él? Según lo que pienses sobre ellos, será lo que proyectes.
El dinero es energía y un tipo de abundancia. Si piensas que lo mereces lo tendrás, fluirá, al igual que un trabajo en el que te sientas pleno y feliz, por supuesto que para que se manifieste tendrás que trabajar en el merecimiento, la autoestima y la confianza en ti mismo y accionar para que ello suceda.
Ejemplos de viejas creencias
. Si alguien tiene mucho dinero…algo malo habrá hecho.
. Mejor ser pobre y honesto.
. Cuanto más pobres seamos en la tierra, más ricos seremos en el cielo.
. El trabajo es sacrificio.
Y podemos seguir y seguir…
Entrena tu mente, yo merezco, yo quiero, yo soy feliz. Basta de viejas creencias, modifícalas, actualizalas, aprende de ellas. Saca los miedos, deja de pensar desde la carencia. Te mereces todo el dinero del mundo, el mejor trabajo y la mejor vida.
Con esos pensamientos, comenzaremos la limpia de nuestra casa, negocio y de nosotros mismos para atraer el dinero y la abundancia que deseamos.
Ya ordenamos, sacamos los objetos estancados de nuestra casa, le dimos un mimo en la decoración para dejarla agradable, ahora a limpiar los pisos con mucha agua, el agua es el mejor elemento para limpiar, ella fluye, recorre, se lleva toda la negatividad, puedes agregarle al balde alguna esencia de tu agrado, un aroma que te traiga lindos recuerdos o emociones positivas o solo hazlo con agua.
Sahumado.

Prepara un sahumador o algún objeto resistente al calor para encender un carbón y quemar hierbas y resinas. Una planta con propiedades excelentes para limpiar es la ruda seca, quemar hojas de laurel atrae el triunfo y la abundancia. Busca en tu jardín o alacena, no es necesario conseguir hierbas de otros lugares, somos parte de un sistema y el yuyo que necesites siempre va a estar cerca para tu elección.
Comienza el sahumado desde la entrada de tu casa, recorriendo las habitaciones en sentido de la aguja del reloj, mantén las puertas y ventanas cerradas. Recorre los espacios pensando, emitiendo vibraciones de abundancia y merecimiento mientras el humo sagrado se esparce, se eleva. Cuando termines deja el sahumador en alguna habitación hasta que se apague, por lo general se lo deja en los lugares más concurridos, cocina o comedor pero tú elige.
Luego abre puertas y ventanas para que el humito limpiador se lleve todo lo estancado. Los restos del sahumador entrégalos a la tierra.
Ahora disfruta y sigue entrenando tu mente y tu casa en merecimiento y abundancia.
¡Buena sahumada!!!