Las Plantas Medicinales se usan desde la antigüedad para aliviar distintas molestias y acompañar el cuidado de la salud. Si hacemos un recorrido por la historia encontraremos recetas y pruebas para la preparación de distintas infusiones, cataplasmas y ungüentos que datan de hace más de 5000 años. A continuación te dejamos una guía general para armar tu Botiquín Natural.
Plantas Medicinales y los Chamanes
Poco a poco la humanidad fue descubriendo a través de la observación y las pruebas, los beneficios de las plantas medicinales y su forma de uso. Chamanes, curanderas y brujos eran los encargados de llevar adelante el papel de médicos sanadores. Ellos tenían el conocimiento y la conexión con el mundo natural y eran puentes entre lo físico y lo espiritual.
En la actualidad esta forma de medicina natural se ha instalado nuevamente y tiene muchos adeptos. Pero hay varios puntos importantes a tener en cuenta para llevar adelante esta práctica.
Creando tu Botiquín Natural
Crear un botiquín natural con plantas medicinales implica reconocer qué especies son útiles para diferentes afecciones. También necesitas aprender cómo recolectarlas de manera sostenible y en qué momento hacerlo. Existen varias formas de recogerlas y conservarlas correctamente para maximizar su vida útil y efectividad.
Selección de plantas
Primero, es importante seleccionar las plantas medicinales adecuadas para tu botiquín. Te recomendamos comenzar con las especies más conocidas y de uso habitual.
Propiedades y Usos de las Plantas
Manzanilla
Se usa para las molestias digestivas y para relajarse. Tradicionalmente se le atribuyen propiedades antiespasmódicas, antiinflamatorias y calmantes. Probablemente la manzanilla o camomila, sea una de las plantas más usadas en cosmética, farmacia y uso en el hogar.
Caléndula
Se usa sobre la piel en heridas leves y raspones, por sus propiedades cicatrizantes, antisépticas y antiinflamatorias tradicionales. Muchas mujeres usan crema de caléndula durante el embarazo, para la piel que se estira, y en la lactancia, para el cuidado de los pezones.
Menta
Esta planta era una de las más utilizadas en la antigüedad para aliviar dolores de cabeza, problemas digestivos y respiratorios. A la menta se le atribuyen propiedades analgésicas, antiinflamatorias, expectorantes y antibacterianas entre otras. Además por su exquisito sabor, frescura y perfume es muy utilizada por la industria alimentaria en la preparación de postres, golosinas, batidos y como aderezo en múltiples preparaciones.
Lavanda
Se usa para relajarse y conciliar el sueño, y se le atribuyen propiedades antisépticas y cicatrizantes. Por sus propiedades digestivas se usa para aliviar cólicos y flatulencias provocados por la digestión lenta. Es muy utilizada en aromaterapia, porque su aroma ayuda a muchas personas a aflojar las tensiones del día.
Eucalipto
Se le atribuyen propiedades antisépticas, antiinflamatorias y expectorantes, y sus vahos se usan desde hace mucho para aliviar el pecho cargado en gripes, catarros y resfríos. También se usa como cicatrizante en heridas leves de la piel. El aceite esencial de eucalipto no se toma y no se aplica en la cara de bebés ni de niños pequeños.
Árnica
Se usa en contusiones, golpes y dolores musculares, por sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antimicrobianas tradicionales. Aplicada sobre la piel, también se usa en dolores reumáticos. Va solo sobre la piel sana: no se toma y no se pone sobre heridas abiertas.
Orégano
Esta planta aromática es muy usada en la gastronomía por su intenso aroma y sabor para sazonar diferentes alimentos. Además por sus propiedades antisépticas, antioxidantes y antiespasmódicas, entre otras, alivia los cólicos y ayuda a la digestión.
Aloe vera
También conocido como sábila, su gel se usa como cicatrizante e hidratante. Tiene propiedades emolientes que ayudan a aliviar las pieles enrojecidas e irritadas por el sol.
Recolección de plantas
La recolección sostenible es crucial para preservar las especies y su entorno.
¿Dónde consigo las plantas?
Puede que ya tengas en casa alguna de las especies que nombramos o algún lugar donde encontrarlas. Te recomendamos iniciar tu propia huerta, no es necesario tener mucho espacio, puedes cultivarlas en un balcón, en pequeñas macetas o cajones. El cultivo hará más apasionante y reconfortante esta tarea. Además podrás consumirlas frescas como condimento, postres, batidos o simples infusiones.
Recomendaciones para la Recolección
Identificación correcta
Asegúrate de que la planta que estás recolectando sea la correcta. Usa guías de campo o consulta a un experto.
Mejor momento para recolectar
Muchas plantas tienen momentos específicos en los que sus componentes activos están en su máximo esplendor. Por ejemplo, las flores se recogen en plena floración y se dejan secar, las raíces generalmente en otoño o primavera.
Recolección ética
No recolectes más de lo que necesitas y evita hacerlo en áreas protegidas o privadas sin permiso. Deja suficientes plantas para que la población se pueda regenerar.
Conservación de las Plantas
Una vez recolectadas, deben ser conservadas correctamente para mantener sus propiedades.
Secado
La mayoría de las plantas se pueden secar colgándolas en un lugar cálido y oscuro con buena circulación de aire. Las hojas, flores y tallos finos se secan bien de esta manera. Las raíces y partes más gruesas pueden necesitar ser cortadas en trozos más pequeños para secar correctamente.
Almacenamiento
Una vez secas, almacena las plantas en recipientes herméticos etiquetados con fecha y nombre de las mismas en un lugar fresco y oscuro. Las hierbas secas pueden mantenerse por un año o más si se almacenan correctamente.
Tinturas y aceites
Otra forma de conservar las propiedades de las plantas es mediante la creación de tinturas o aceites. Esto implica sumergir las plantas en alcohol o en aceites para extraer sus componentes activos, por lo general se utiliza la planta seca para realizar estos procesos.
Recuerda que es importante investigar y respetar las dosis adecuadas para cada planta y su uso. Las infusiones, por ejemplo, tienen su tiempo de cocción: por lo general se hierve agua y se coloca en una taza donde se sumergen las hojas dejándolas reposar unos minutos, no se hierven.
Siempre es conveniente consultar a un profesional de la salud antes de usar plantas medicinales, especialmente si estás embarazada, amamantando, tomando medicamentos o tratando condiciones de salud específicas. Las plantas acompañan, pero no reemplazan un tratamiento médico.
Desde tiempos ancestrales, estas plantas han sido aliadas en el cuidado de la salud. Tener tu propio botiquín natural es posible si sigues algunas reglas. Si quieres seguir, puedes ver cómo se preparan algunos remedios caseros de las abuelas o leer sobre los superalimentos.
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