Abuelo Tabaco

La Pacha 3 min de lectura

Abuelo Tabaco es el nombre respetuoso que varios pueblos originarios de América le dan al tabaco cuando lo usan en ceremonia. Aquí te cuento cómo es esa ceremonia: el círculo de palabra, la pipa o el tabaquito que pasa de mano en mano y los rezos que lo acompañan. Si buscas la historia de la planta y sus usos como medicina, la encontrarás en El Abuelo Tabaco, planta maestra de la medicina ancestral.

Antes de empezar, conviene decirlo claro: el tabaco tiene nicotina, que genera adicción, y su humo daña la salud, aunque se use con respeto y en ceremonia.

El tabaco en las ceremonias ancestrales

abuelo tabaco en ceremonias

Gracias a la transmisión oral, al respeto y al cuidado de los conocimientos de los pueblos originarios, hoy podemos seguir explorando el uso del tabaco en distintos rituales y tradiciones ancestrales, procurando así un equilibrio entre los seres que habitamos la naturaleza.

Se lo llama Abuelo Tabaco en reconocimiento de los poderes y virtudes que le atribuyen estas tradiciones. Para ellas, su humo permite conectar con el Gran Espíritu y con las fuerzas creadoras de la naturaleza. Se cree que limpia los ojos, las manos, la boca y los oídos, es decir, el cuerpo físico, y que eleva el espíritu y el cuerpo sutil hacia una experiencia reparadora.

En los círculos de sanación, el tabaco se fuma en una pipa sagrada o se envuelve en sus propias hojas o en una chala de maíz. Mientras se prepara, se elevan rezos y el tabaquito pasa entre los participantes; quien lo recibe tiene su momento para hablar y conectar.

Hojas de tabaco para una ceremonia

Esta ceremonia permite elevar los rezos y es un momento de escucha y respeto por la palabra del otro. Es el instante de agradecer, pedir e intencionar en conexión con todos los seres de la naturaleza y sus guardianes, y quienes participan dicen recibir allí el mensaje que necesitan. Para estas culturas, estos círculos son muy importantes: compartir la palabra y ser escuchado forma parte de la sanación.

En estas ceremonias no es necesario aspirar el humo: se mantiene en la boca y se sopla para que se disipe. Aun así, la nicotina entra al cuerpo también por la boca y genera adicción, y el humo daña a quien lo respira cerca. Si estás embarazada o hay niños cerca, no participes de esta parte; y si tienes una enfermedad del corazón o de los pulmones, consúltalo antes con tu médico.

En las ceremonias o ruedas de medicina también es tradición encender fogatas, preparar al Abuelo Fuego para que acompañe las peticiones y ofrecerle tabaco entre cantos y danzas, intensificando así el momento de meditación.

Cultivar tabaco

Planta de tabaco en el jardín

En la tradición se dice que una planta de tabaco en el jardín da protección, y además es bella. Es una especie fácil de cultivar y cada flor produce miles de semillas. Si te animas a cultivarla, ten en cuenta que sus hojas son tóxicas si se comen: ubícala donde no lleguen niños pequeños ni mascotas.

¡Es vital volver a conectarnos con la naturaleza y con los cuatro elementos (agua, tierra, fuego y aire), como lo hacían nuestros antepasados! Todos somos uno.

Si quieres seguir, puedes leer más sobre el tabaco como planta maestra de la medicina ancestral o sobre el sahumado como legado del chamanismo.

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